San Leonardo
Sobre la Bodega
Tenuta San Leonardo es una finca con más de mil años de historia, que fue monasterio antes de convertirse en residencia de la familia Guerrieri Gonzaga durante más de tres siglos. Situada cerca del lago de Garda, la finca goza de un microclima único protegido por los Alpes, ideal para el cultivo de la vid. La finca de 300 hectáreas combina viñedos con tradiciones centenarias, produciendo vinos que reflejan la herencia vinícola italiana. Bajo la dirección del marqués Carlo y su hijo Anselmo, la bodega equilibra la innovación con técnicas ancestrales, creando vinos de notable elegancia y armonía.
La historia de la finca está impregnada de una rica tradición, transmitida de generación en generación. La familia Guerrieri Gonzaga adquirió la propiedad de la finca en el siglo XVIII y, con el tiempo, se ha convertido en un centro neurálgico de la vinicultura italiana. El marqués Carlo estudió enología, con gran influencia de la vinicultura bordelesa, y aportó sus conocimientos a San Leonardo, donde se elaboran mezclas de estilo bordelés.
El compromiso de la familia con la artesanía sigue siendo inflexible, centrándose en técnicas de vinificación sostenibles y artesanales. Sus vinos son conocidos por su frescura, equilibrio y elegancia distintiva, que encarnan el terruño único del Trentino y el legado de larga tradición de la finca. Hoy, la finca es un reflejo de su rica historia, mezcla tradición e innovación y produce vinos reconocidos por su excepcional calidad en todo el mundo.
San Leonardo también ocupa un lugar especial como comunidad, con familias locales que contribuyen al patrimonio agrícola de la finca, transmitiendo conocimientos y manteniendo una estrecha conexión con la tierra.
Sobre los Vinos
En Tenuta San Leonardo, el proceso de fermentación tiene lugar en la antigua bodega, donde sólo se utilizan cubas de hormigón. Este método honra la tradición, permitiendo que los vinos fermenten espontáneamente sin utilizar tecnología avanzada ni levaduras seleccionadas. Todo el proceso es supervisado de cerca por bodegueros experimentados, que han heredado este conocimiento a lo largo de generaciones. Se utiliza un mínimo de azufre, respetando las cualidades naturales del vino.
La bodega subterránea de la finca, construida en 2001, se diseñó respetando el monasterio original de San Leonardo, del siglo XVI. Puede albergar hasta 1.200 barricas utilizadas para envejecer los vinos tintos de la finca. En este impresionante espacio, los vinos reposan y maduran, un proceso que suele durar al menos 24 meses. Las galerías del refectorio, que datan del siglo XVI, albergan grandes botti de roble esloveno, cada uno con una capacidad de 60 hectolitros, donde se produce el envejecimiento en condiciones ideales.
Las bodegas de Tenuta San Leonardo están repartidas en distintos niveles, desde el patio hasta la bodega de fermentación, donde residen las cubas de hormigón construidas tras la Primera Guerra Mundial. Aquí, los vinos tintos fermentan de 15 a 18 días, sometiéndose a técnicas tradicionales como el remontado y el délestage. Una vez terminada la fermentación, los vinos se prensan delicadamente, garantizando la máxima calidad, transmitida a través de generaciones de trabajadores cualificados de la finca.
Servicios
- Venta de vino
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