Cantina Cambria Vini
Sobre la Bodega
Cantina Cambria, situada en las pintorescas colinas de Furnarese, en las laderas de los montes Tindari Nebrodi de Sicilia, es una bodega impregnada de tradición pero impulsada por la innovación. Establecida en una región conocida por su excelencia vinícola, la finca abarca 35 hectáreas, 20 de ellas dedicadas a viñedos y 4 a olivares para producir aceite de oliva virgen extra. Inaugurada en 2009, Cantina Cambria se ha convertido rápidamente en una de las bodegas tecnológicamente más avanzadas de Sicilia. La bodega emplea sistemas de vanguardia, incluida la vinificación automática controlada de producción completa, para garantizar que cada paso del proceso de vinificación se gestiona meticulosamente, desde la vendimia manual hasta el control preciso de la temperatura. Esta atención a la tecnología permite a Cantina Cambria producir vinos de la máxima calidad organoléptica, realzando el carácter único de cada variedad de uva cultivada en la finca.
Sobre los Vinos
Cantina Cambria es famosa por su variada gama de vinos, elaborados con variedades autóctonas sicilianas y uvas internacionales selectas. La finca cultiva variedades tintas como Nocera, Nero d'Avola y Nerello Mascalese, así como variedades blancas como Catarratto Lucido, Inzolia, Grecanico y Grillo. Pequeñas cantidades de Syrah y Chardonnay, plantadas experimentalmente en los años 80, añaden un toque global a su oferta. Gracias a la ubicación ideal de la finca, cuyos viñedos se benefician de los refrescantes vientos marinos y la protección de las montañas circundantes, las uvas alcanzan una maduración óptima, produciendo vinos ricos, equilibrados y expresivos del terruño único de la región. Ya sea un robusto Nero d'Avola o un refrescante Catarratto, cada botella de Cantina Cambria encarna la esencia de la tradición vinícola de Sicilia, realzada por la innovación moderna.
Reseñas de usuarios (4)
Vino excelente, estilo y acogida a mejorar
Los hermanos Cambria han sido muy valientes al centrarse en la innovación y el estudio de la variedad de uva Nocera; los vinos son de una calidad realmente alta y merece la pena ir a esta cata.
Lamentablemente, el lugar donde nos recibieron para la introducción y la cata no está a la altura de la calidad del vino y de los buenos productos que acompañan la degustación.
Si bien por un lado los vinos y los productos son excelentes, por otro lado la pequeña sala y la organización de la cata (sin una mesa auxiliar ni platitos) son inadecuadas.
Bastaría con deshacerse de las sillas de plástico, ofrecer la cata también en el exterior, bajo el patio, y proporcionar al menos un platito y un tenedor pequeño.
Es una lástima, porque los vinos y la visita a la bodega son de alta calidad.
¡Aun así, recomendable! Una experiencia que hay que vivir y un buen botín de vinos para enriquecer la bodega privada.
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