Sobre la bodega y los vinos

Terramoll es una bodega familiar fundada en 2000 en la isla de Formentera, donde la viticultura tiene profundas raíces históricas. Situado en La Mola, el punto más alto de la isla, el viñedo está constantemente expuesto a las condiciones únicas del Mediterráneo, con vientos salinos que moldean el terruño. La familia está profundamente comprometida con la conservación de las tradiciones locales y la sostenibilidad. Han recuperado variedades autóctonas como la Monastrell y la Malvasía, al tiempo que experimentan con variedades internacionales como la Viognier, la Cabernet Sauvignon y la Merlot. Todos los viñedos se cultivan ecológicamente, haciendo hincapié en preservar el sensible ecosistema de la isla, y la bodega está avanzando hacia la certificación ecológica completa de todos sus vinos para 2020.

Terramoll produce vinos que son un fiel reflejo de su entorno mediterráneo. La finca abarca 13 hectáreas, plantadas con una variedad de uvas como Mourvèdre, Merlot, Cabernet, Syrah y Viognier, así como Garnacha Blanca y Moscatel Blanco de Grano Menudo. Prestando especial atención a cada variedad, las uvas se vendimian a mano, con un meticuloso proceso de selección que garantiza que sólo se utilicen los mejores racimos. Los vinos se vinifican por separado en pequeños lotes, y los tintos envejecen en barricas de roble francés. El resultado es una cartera de vinos mediterráneos que expresan el terruño único de Formentera, con la finca comprometida con la calidad, la tradición y la sostenibilidad.