Descubrir Jurançon en el Domaine Montesquiou: Visita a un viñedo ecológico y experiencia de cata de vinos
Esto es lo que te espera
Descubre el rico patrimonio de Jurançon en el Domaine Montesquiou, una finca familiar que ha perdurado durante generaciones. Con dos dedicados hermanos en su corazón, esta finca ecológica da vida a los renombrados vinos blancos de Jurançon, enclavada en medio de la cautivadora belleza del Béarn y los Pirineos.
Comienza tu viaje con un paseo por los viñedos ecológicos de la finca, donde el arte de cultivar las vides cobra vida en el abrazo de la naturaleza. A continuación, entra en la bodega, donde te adentrarás en el proceso de creación de los vinos de Jurançon. Culmina tu experiencia con una cata de 6 vinos únicos, perfectamente complementados con los mejores quesos de granja de los Pirineos. Saborea la mezcla de tradición, innovación y espíritu familiar que definen el Domaine Montesquiou y sus icónicos vinos blancos de Jurançon.
Incluido
- Visita guiada a los viñedos
- Visita guiada a la bodega
- Degustación de 6 vinos de la finca
- Tabla de quesos
Detalles y condiciones de la reserva
Puedes cancelar gratuitamente hasta 1 Día antes
Todas las edades son bienvenidas
Mínimo 2, Máximo 50 personasPreguntas Frecuentes
Reseñas de usuarios (2)
Un brindis por la tradición familiar
Probamos seis vinos de diferentes cosechas, cada uno con su propio carácter. Nuestro favorito fue sin duda el blanco seco, con su final fresco y su paladar maravillosamente limpio. También disfrutamos mucho el vino de cosecha tardía, cuya rica dulzura nos recordó a un buen jerez, perfecto para saborear en una fría tarde de invierno.
Lo que hizo que esta visita fuera verdaderamente memorable fue ser guiados por un miembro de la familia. A medida que compartían la historia de la finca, llegamos a apreciar la dedicación, la resiliencia y el arduo trabajo que implica preservar una tradición familiar. En el mundo actual, donde a menudo es más fácil alejarse del trabajo manual, elegir quedarse, cuidar la tierra y continuar el legado de una familia es algo profundamente admirable.
Visitar pequeñas bodegas familiares siempre es especial porque te vas con algo más que un gran vino: te vas con un genuino agradecimiento por las personas detrás de cada botella. El equipo también organizó el envío de nuestros vinos, lo que facilita volver a disfrutarlos una vez en casa.
Felicitaciones a todo el equipo y gracias por una experiencia tan inolvidable. Lo maravilloso de la cata de vinos es que siempre te vas con una sonrisa, pero esta visita también nos dejó una apreciación más profunda de la pasión y la perseverancia que llenan cada copa.
Familiar, cercano, una experiencia perfecta
Es una bodega familiar, pero con mucho amor.
Unos vinos, unos quesos y una calidad estupenda.
¡Gracias!
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