Roberto Cipresso
Sobre la Bodega
Con más de 35 años de historia, Roberto Cipresso ha trascendido las fronteras de la Toscana para convertirse en un vinicultor verdaderamente internacional.
Su cuartel general es una bodega-laboratorio de vanguardia en Montalcino, un impresionante y moderno centro arquitectónico diseñado para la vinificación de alta precisión y la libertad creativa.
Pero su "arqueología líquida" no conoce fronteras. Desde este centro creativo, Roberto orquesta proyectos únicos en todo el mundo. Interpreta distintos terruños de California, Armenia, Georgia, España y Borgoña, captando el alma de cada tierra con la misma maestría y enfoque visionario que aplica en casa.
Sobre los Vinos
Las raíces: Montalcino El corazón de la producción, dedicado a la expresión pura del Sangiovese: ▷ Brunello di Montalcino DOCG & Riserva ▷ Rosso di Montalcino DOC
La innovación: "Paralelo43" Un proyecto visionario que explora el paralelo 43 y más allá, rompiendo reglas para crear nuevas identidades: ▷ La Quadratura del Cerchio (Sangiovese, Sagrantino, Montepulciano) ▷ Pigreco (Sangiovese Toscana IGT) ▷ Altrove (Sangiovese - Toscana) ▷ Altrove Rosé (Sangiovese espumoso) ▷ Punto Rosso & Punto Bianco (Mezclas únicas italianas)
El Mundo: Global Terroirs Una colección de "arqueología líquida" que interpreta regiones emblemáticas a través de los ojos de Roberto: ▷ Pachamama (Malbec - Argentina) ▷ Pommard Premier Cru (Pinot Noir - Borgoña, Francia) ▷ Pinot Noir (Costa Central, California) ▷ Prensal (Blanco autóctono - Mallorca, España)
Servicios
- WiFi gratuito
- Parqueo gratuito
- Venta de vino
- Admite mascotas
- Área de Reuniones/Congresos
- Bodas
Reserva una experiencia
Reseñas de usuarios (2)
Visita con degustación
Un lugar maravilloso y un torrente de emociones por experimentar.
El museo de objetos y terruños nos catapultó a los lugares donde nace el vino y la sensación fue increíble.
En primer lugar, agradecemos a Matteo, que nos acompañó con gran seriedad, amabilidad y profesionalidad.
Gracias también a quienes nos recibieron con elegancia y nos hicieron sentir invitados y no clientes.
El agradecimiento final es para Roberto, una persona maravillosa y un profesional que ama su trabajo.
Nos involucró en sus recuerdos y nos regaló algunas de los millones de historias que solo el vino puede dar a quienes lo aman.
Esperamos tener la oportunidad de volver a encontrarnos, quizás en invierno alrededor de uno de esos magníficos braseros exteriores, para escuchar las historias y disfrutar del placer del vino.
¡Gracias de corazón, sois maravillosos!
Continuar con una cuenta social