Cata de vinos en el crutín de la pequeña iglesia de La Roerina
Esto es lo que te espera
Descubre los auténticos sabores de la región vinícola de Roero, en Piamonte, con una wine tasting experience en La Roerina, una bodega familiar inmersa en las colinas del norte de Italia.
Durante esta experiencia, catarás 4 vinos DOC y DOCG producidos por La Roerina, servidos en el histórico crutín de la pequeña iglesia dedicada a María Auxiliadora. Cada vino se maridará con platos tradicionales de la zona, cuidadosamente seleccionados para realzar los sabores y el carácter de los vinos.
A lo largo de la cata, los miembros de la familia -Giovanni, Giancarlo, Stefania e Isella- compartirán la historia de la bodega y explicarán la filosofía que hay detrás de sus vinos artesanales, profundamente vinculados a los suelos arenosos del territorio de Roero.
Tras la cata, la experiencia continúa con un breve paseo panorámico que lleva al famoso Banco Grande (Sedia Gigante), donde podrás admirar unas vistas impresionantes de las colinas de Roero y los viñedos circundantes.
En La Roerina, cada vino refleja la historia de la tierra y el lugar sagrado donde se encuentra la bodega, ofreciendo a los visitantes una introducción genuina y memorable a los vinos y las tradiciones de Roero.
Incluido
- Diviértete haciendo fotos y pasando momentos únicos con una vista impresionante desde la silla gigante
- Descubre la pequeña iglesia dedicada a María Auxiliadora
- Degustación de 4 vinos de la crutina
- Selección de productos locales
Dónde estamos y cómo llegar
El punto de encuentro para esta experiencia es en la Bodega La Roerina, en Via della Costa e Terrazza 8, 12043, Canale, Cuneo
Detalles y condiciones de la reserva
Puedes cancelar gratuitamente hasta 2 Días antes
A los niños y jóvenes menores de 18 años no se les servirá alcohol. Si tienes alguna alergia alimentaria, comunícalo en el momento de hacer la reserva.Preguntas Frecuentes
Reseñas de usuarios (4)
Una experiencia inolvidable
Después, organizaron la cata con gran dedicación y esmero.
Excelentes vinos acompañados de platos elaborados, típicos y sabrosos.
También cuidaron mucho de nuestras niñas, que se sintieron mimadas.
Lo recomiendo a quienes quieran vivir una experiencia sencilla, rica en emociones y con unas vistas encantadoras.
Cata con vistas
Giancarlo, su esposa y su hijo son personas muy amables, serviciales y sonrientes.
El lugar es muy bonito: la pequeña iglesia azul, el panorama, la silla gigante, la tranquilidad.
Los vinos que probamos estaban buenos, al igual que la comida que los acompañaba.
¡Lo recomiendo!
Una Pascua espléndida
Esta familia nos regaló dos horas espléndidas el día de Pascua, deleitándonos con un vino excelente y ofreciéndonos explicaciones detalladas y nada aburridas gracias a la gran profesionalidad y conocimiento de Giancarlo. Cada copa contaba una historia.
Un agradecimiento especial a su esposa por las excelentes delicias que nos preparó, en particular su tarta de avellanas.
¡Muy recomendable!
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